Los relojes suizos son famosos por su tradición, la cual se inició gracias a la influencia ideológica de una nueva religión, producto de la Reforma Religiosa, conocida como Calvinismo.



La historia de la industria relojera suiza se inicia cuando el francés Juan Calvino (1509-1564), pese a haber sido criado con principios católicos, comenzó a observar ciertas faltas en el catolicismo y comenzó a relacionarse con los planteamientos reformistas impartidos por Martín Lutero años antes.

Con el tiempo, también criticó al luteranismo y, poco a poco, se fue forjando sus propias doctrinas. El hecho de haber divulgado críticas hacia la iglesia Católica molestó a los reyes de Francia, quienes eran católicos; por lo que Calvino comenzó a ser perseguido.

Después de vivir durante varios años predicando clandestinamente su pensamiento, en el año 1536, Juan Calvino decide irse a Suiza; país que mantiene una posición neutral frente a los temas religiosos y que le permitía expresar sus pensamientos libremente. Una vez instalado en Ginebra sienta las bases para el surgimiento de una nueva religión conocida como Calvinismo. Dentro de los planteamientos que proponía estaba el de no perder el tiempo y aprovecharlo al máximo, por ello la industria relojera suiza comienza a desarrollarse con el objetivo de crear un sistema que permita controlar el tiempo utilizado en cada actividad del día para no desperdiciar ni un instante.

Fuente: Karen Pereira